domingo, 15 de febrero de 2015

Te vas como cada noche

Te vas como cada noche.
Cierras los ojos sin pensar en mi.
Y yo al otro lado del muro,
Al otro lado del mundo.
Ni la solemnidad de la noche
Ni la esperanza en la mañana
Te harán pensar en mi
Ni a mi olvidarme de ti

lunes, 22 de diciembre de 2014

A ésa desconocida que viaja en avión

Si en tus horas más bajas
tu belleza me ha llegado
ni imaginar puedo cómo será
con tu corazón enamorado.

Ahora que luchas contra
virus y bacterias sin piedad
brillas con nombre propio
iluminando con gracia mi soledad.

Ya llegamos a tierra
y en ella sé que te perderás
así que perdona que te mire
ahora que sé que te marcharás.

martes, 30 de septiembre de 2014

Un caso como ningún otro

Los niños reían divertidos mientras curioseaban la carta del restaurante de comida típica norteamericana, bromeaban acerca de qué hamburguesa se pedirían, querían la más grande posible y con patatas y con Coca cola.
Su mujer también observaba la carta aunque en su caso buscaba algún plato que no fuese una bomba de calorías aunque tampoco quería conformarse con una ensalada, era la primera vez en meses que salían a cenar y no quería privarse mucho, sólo un poco.
Pero de los cuatro quien más disfrutaba era Antonio y tenía motivos para ello, era el único que no curioseaba la carta, sabía lo que quería; un costillar completo con salsa barbacoa para acompañar, lo tenía decidido desde hacía días. Y de postre pediría la tarta de queso, también la rumiaba desde hacía días.
Era su momento, el día en el que por fin podía salir a cenar con su familia y liberar tensiones después de meses de máxima tensión y trabajo. Era muy consciente de que se trataba de una gran victoria pero efímera, al lunes siguiente, quizás incluso antes, un nuevo caso le mantendría nuevamente ocupado, le volvería a dar quebraderos de cabeza, le apartaría durante días enteros (con sus noches) de su familia, de ratos como éste que saboreaba como nunca antes, posiblemente.
En cualquier caso confiaba que el futuro caso no fuera tan… no sabría cómo decirlo, tan “brutal”. Sólo él y sus compañeros eran conocedores de todo a lo que habían renunciado en los últimos meses, sólo él mantenía guardado en su memoria la cara de su mujer cuando le dijo que renunciaba a sus vacaciones, sólo él sabía el vacío que sentía cuando hablaba con sus hijos desde la playa mientras pasaba las noches en vela revisando datos en la jefatura mientras le preguntaban “¿Cuándo vienes, papá?”. Sin olvidar los fines de semana y festivos cotejando matriculas, llamadas de teléfono, ficheros de antecedentes penales…
Un caso como ningún otro, un pederasta que crea la sicosis en todo Madrid, un tipo que rapta una niña cuando decenas de policías ya le siguen los pasos y lo hace delante de sus propias narices, la presión en los medios de comunicación que inventan y opinan sin miramientos, los mandos superiores que presionan en busca de resultados, por no hablar del apremio de la calle, quienes le conocen le preguntan si volverá a atacar, si saben ya quién es. Todo eso con el añadido del saber que no pueden fallar, que un paso en falso puede dinamitar el trabajo de decenas de policías que como él se están volcando literalmente en la investigación, pulverizando sus horarios con cientos de horas extras por supuesto no remuneradas, pero eso es lo de menos, él como policía sabe que hay cosas que no se pagan con dinero ni siquiera con todo el oro del mundo.
Mientras ve reír a su hijo pequeño recuerda a ese policía que se pagó de su bolsillo otro gimnasio que no era el suyo lejos de su casa sólo porque por allí podía estar el monstruo, no fue el único que lo hizo pero él tuvo la suerte de coincidir con él, de verle la marca en la cara, de observar su mirada esquiva, su actitud sospechosa, fue él quien le pidió el DNI en un control “rutinario” sólo para subrayar el nombre y los apellidos ya conocidos.
Sigue observando a sus dos pequeños, esos que ya dicen con orgullo que su papá es policía mientras él piensa en esas niñas, las que han sufrido la desgracia de ponerse en el camino  de ése malnacido pero que a su vez han sido tan fuertes, tan valientes de ayudarles tanto, no ha sido fácil, el trabajo de esas policías que además son madres ha sido brutal ayudando a las niñas, jugando con ellas para que pudieran contar más de lo que se creían capaces, sin dolor, sin angustia.
Su mujer le observa y le sonríe, le pregunta si ya sabe lo que va a pedir, le contesta que sí y le devuelve la sonrisa. El camarero se acerca a tomar nota, Antonio deja escapar el aire de sus pulmones, un aire retenido durante demasiado tiempo dentro de él, vuelve a pensar en todos y cada uno de los policías que han hecho lo inhumano para que todo acabara de la mejor forma posible y aunque tiene la certeza de haberlo hecho todo, lo posible y lo imposible siempre le queda la sensación de que podían haber hecho algo más para que todo acabara antes. Se imagina a cada uno de esos policías al igual que él disfrutando por fin de esta pequeña victoria, con sus familias o amigos o incluso en la intimidad, como ése agente que esta misma mañana le decía que se iría al cine, que es allí donde celebra sus victorias.
Hay poco tiempo para celebrar, mañana habrá un nuevo caso así que Antonio mira a su familia en silencio mientras sujeta con delicadeza la mano de su mujer.
-A mí tráigame un costillar completo con salsa barbacoa y una cerveza –dice el policía con orgullo.

miércoles, 6 de agosto de 2014

EN ESTA NOCHE

En esta noche en la que no cantan los pájaros
En esta noche en la que la luna no brilla
En esta noche de verano sin calor
En esta noche de estrellas pequeñas
Y lágrimas secas
En esta noche de silencios
Y abrazos sin prisa
En esta noche sin música y sin voz
Sólo hay sitio para el dolor.

miércoles, 30 de julio de 2014

Martin Rae, el escritor de las conspiraciones



¿Qué hay que hacer para ser escritor?
Supongo que escribir.

¿De dónde salen las ideas?
Stephen King dice que están por ahí flotando y que los escritores tenemos una antena como la de las radios y las recibimos. En realidad no sabría qué responder, algunas vienen a la mente por alguna reflexión, otras porque quieres contar o denunciar algo, otras de la prensa o revistas, de experiencias propias… no lo sé.

¿Qué hay que hacer para publicar un libro?
Es la pregunta de siempre pero que con internet ha cambiado totalmente. Antes tenías que enviar tu manuscrito a editores o editoriales y esperar a que te llamaran. Hoy día es al revés, ellos te buscan a ti si les interesa lo que escribes. Mientras tanto puedes auto publicar en cualquiera que las opciones que hay que son muchas, subirlo a un blog, etc.

¿Qué consejos darías a alguien que quiere ser escritor?
Que escriba, y que lo haga desde dentro, que se olvide de lo que puede gustar o no o de a quién va a ir dirigido. En la literatura como en todo en esta vida hay que ser sincero y honesto de lo contrario lo que escribas sonará mentiroso y lo que es peor sin alma.
Y que no se dé importancia a las críticas, ni a las buenas ni a las malas, nada gusta a todo el mundo, en cualquier lugar del mundo aparecerá alguien a quien le haya gustado tu historia, en ese caso dlae las gracias y sigue adelante, nada más.

Ha escrito libros de zombis, novela romántica, terror, ciencia ficción… ¿Tiene algún genero favorito?
Soy poco de etiquetas, me pasa con los libros y con la música, el cine… no soy de géneros, me gusta leer y ver de todo y eso al final se plasma a la hora de escribir. Aunque si tengo que elegir un género que me atrae por encima de los demás sería el de terror, soy un poco friki.

En algún sitio he leído que se le considera el escritor de las conspiraciones, ¿qué le parece?
Jajaja, no lo sabía, pero en parte tienen razón, varias de mis novelas tratan de conspiraciones así que tiene sentido. Pero en general no me gustan las etiquetas.

¿Cuál será su próximo libro?
No lo sé. En los últimos meses he escrito cosas pero más bien relatos cortos, ahora tengo algo entre manos que no sé terminará siendo novela o cualquier otra cosa.

¿De sus novelas cuál es su preferida?
Me es imposible responder a esa pregunta, son como hijos, cada uno con sus cosas, con sus alegrías y sus miserias, con sus broncas y sus risas.

¿Y su personaje favorito?
Todavía no tengo ninguno, aunque de algunos de ellos pienso de vez en cuando y me pregunto qué será de sus vidas.

¿Alguno de ellos está inspirado en ti?
Todos tienen algo de mí, sobre todo los más villanos jajajajaj. Intento que sean personajes “vivos”, que no dependan de mi o lo hagan en la menor medida, pero siempre se cuela algo personal, me es inevitable.

¿Cómo definiría su obra?
No me corresponde a mi hacer eso, una vez que termino una novela ésta pertenece a cada lector, me he encontrado con puntos de vista que ni se me habían ocurrido y con percepciones muy distintas entre los lectores de un mismo hecho. Es una de las maravillas de la lectura el importante margen que tiene cada lector para imaginar e interpretar.

¿Cómo es Martin Rae?

Alguien que intenta vivir el mayor tiempo posible en la ficción ya que la realidad que nos envuelve es cada vez más triste y más pobre en todos los sentidos.

lunes, 14 de julio de 2014

LLEVO TIEMPO QUERIÉNDOTE DECIR

Llevo tiempo queriéndote decir
cosas que nunca me atreví.
Pedirte perdón mil veces
es imposible mientras creces.
Quiero jurarte que me gustaron
todos tus regalos que me llegaron.
Que sigo recordando nuestros juegos
como si todavía fueran nuevos.
Quisiera jurarte todo lo que de ti aprendí
y cómo gracias a ti nunca me rendí.
Quiero darte todos esos besos a ti
que por vergüenza nunca te di.
Quisiera escuchar todas tus historias otra vez
como si fuera la primera vez.
Quisiera decirte que te quiero
si no fuera por el misterio.
Quisiera que siguieras aquí conmigo
como cada tarde de domingo.
Quisiera volver a nacer
para tener el placer
de revivir cada encuadre
junto a mi padre.

martes, 22 de abril de 2014

Mientras te hundes

Observo cómo te hundes
con el alma que llora de dolor,
inmóvil porque nada puedo hacer 
por mantener a salvo tu honor.

Ni siquiera te veo ya luchar

los brazos bajaste sin furor
mientras mi grito ahogado
inunda el vacío de calor.

La desesperación me golpea

al tiempo que olvidaste el pundonor
no parecía importarte tu muerte
y yo agarrotado de terror.

Te hundes en el olvido de la muerte

sin sufrir ningún pudor
al tiempo que mis ánimos
se quedaron sin cantor.

Hubo un tiempo en que tu escudo

brillaba de gloria y sudor
tú lo ensuciaste de soberbia

hasta que otros le devuelvan el honor.